jueves, 19 de agosto de 2010

De santas y de demonios

Casi de una manera critica vivimos hoy en día las relaciones, juzgamos y nos sentimos juzgados por todo lo que hacemos; y aún más por lo que dejamos de hacer. Si cada noche al acostarnos, hiciésemos un examen de conciencia de nuestro día ¿podríamos dormir? O acaso nos quedaríamos despiertos pensando en como nuestros actos afectaron al maldito entorno en el cual nos toca vivir.
            Nosotras siempre estuvimos en el puesto de santas, hijas, esposas, madres, abuelas; todos títulos sociales con un solo titulo en común: mujeres. ¿Somos realmente tan dulces y delicadas como aparentamos, somos santas e impolutas como deberíamos? o simplemente somos algo parecido a un  ser humano. Pasamos muchos años con la espada de Damocles en la cabeza, por miedo al que dirán… pero hasta que punto esto es una liberación?, los anticonceptivos y los métodos de barrera nos dieron seguridad de nuestro cuerpo, la sociedad nos abrió las puertas al mercado laboral, podemos engendrar sin la presencia de un hombre, criamos a nuestros hijos solas, salimos al mundo sin escondernos detrás de un marido. Transformamos al macho en un simple accesorio utilitario, que pasa de moda con la velocidad de las publicaciones mas vanas. No queremos pasar mas de un mes con ninguno y hasta a veces un par de semanas son suficientes para huir despavoridas, pero… ¿toda esta autosuficiencia, también no  los afecta a ellos?, ¿acaso no se perdió en gran parte el juego de la seducción?.
            Somos nosotras mismas quienes no damos nuestra dirección, las que elegimos que solo nos ubiquen en el celular (y con mensajes de texto), no escucharlos, con el tiempo los convertimos en dildos de carme, y luego nos quejamos de la ausencia de galanes. Igualmente nuestra mutación en mujer minipimer, también fue parte de la velocidad con las que corren estos malditos días, del constante inconformismo que nos genera tantas opciones. Casi igual que el cable versus la tele abierta con 5 canales siempre encontras algo, con 125 haces zapping durante horas.
            ¿Qué pasaría si hoy tomásemos nuestra independencia sin la necesidad de perder nuestra dependencia?, suena contradictorio pero no lo es. Volvamos a que nos abran las puertas, que nos pasen a buscar, que nos dejen en la puerta de casa, que bajen del auto y nos esperen en el living en vez de tocar bocina como el sodero; todo esto sin perder el lugar que ganamos. Podemos encontrar el medio justo, en algún lado se que existe.

miércoles, 18 de agosto de 2010

30… Los nuevos 20?




            Sigo sintiendo que soy una eterna   postadolescente, no me siento de 30 definitivamente, creo que los almanaques corren más rápido que mi calendario biológico. Todavía trasnocho, me angustió, me enamoro definitivamente ( por dos días ); miro más dibujos animados que mis sobrinos y me sigo jurando que voy a pegarme una vuelta por el Machu Pichu de mochilera. Soy una tecnosexual… siempre quiero la ultima cámara, el ultimo celular, y hasta se que boliches arden los jueves, las bandas que adore en los noventa vuelven a pisar nuestro bello buenos aires bicentenario, ¿Cómo no sentirme una teenager? (es más todavía tengo acné)
            Hoy tenía un montón de cosas para hacer... Pero fue inevitable agarrar el joystick y pasar tres niveles del need for speed carbono, y mientras rezongando guardo la partida para ponerme a trabajar, pienso que hay dos tipos de 30…
            Mi benemérita abuela para los 30 ya tenía dos hijas que eran señoritas y sin irnos tan atrás en el almanaque varias de mis amigas también, muchas ni saben que es el facebook, no tienen correo electrónico y su gran emoción es conseguir una oferta de crema antiage o que el bizcochuelo les salga derecho, ya no salen, no se reúnen, para sus cumpleaños y aniversarios les regalan electrodomésticos. Su vida se volvió tan rutinaria que cuando tienen reunión de padres van a hacerse la planchita (por que es casi como una salida)
            Mis 30 son distintos, necesito conectarme constantemente a Twitter, aunque no me importen las noticias que publican, estoy en casi todas las redes sociales y puedo robarle la clave secreta a cualquiera que me de su dirección de email. Disfruto de la libertad de ya haber terminado la facultad y poder agarrar una mochila con ropa y salir para retiro a decidir que micro me tomo, no tengo vergüenza de pedirme una cajita feliz, y si esta bueno el otro juguete también pedirme dos. No siento la necesidad de comer sano, no pienso en el colesterol y lo más gracioso es que siendo la reina del delivery y primera princesa de los panchos de estación los análisis siempre me dan bien. Todavía me siento chica para ser madre (aunque la mayoría de mis amigas ya lo son)
            A pocos días del cambio de década estoy organizando la fiesta con más ansiedad, que mi cumpleaños de 15 (que viví inmersa en una apatía adolescente) y más se acerca el día más me pregunto ¿es realmente tan importante la edad cronológica?, mucha gente me habla del conflicto de los 30, del quiebre, del reloj biológico gritándole a nuestro útero que es hora de trabajar, que se acorta el tiempo, de las cremas antiarrugas, de las primeras canas (tengo desde los 16 años y no me importan), de sentar cabeza o quedarse a vestir santos. Realmente no llego a digerirlo o comprenderlo, solamente se que soy feliz al pensar que contando las velas de la torta de este año ya sume 465 velitas, y todavía me faltan muchas más, lo único que me molesta es esperar 365 días para que vuelva a ser mi cumple.
           

siguiendo con la merienda en Bk

Entonces en resumen, un burguer bastante lleno, lo que se podría decir un after office tercerizado donde un grupo de treintañeras rompe la dieta. alguna que otra parejita arrancaba la cita temprano haciendo la previa para el cine o para algún lugar mas privado. Me aburro a horrores y empiezo a mirar en detalle a los empleados, a la gente; hay un pibe completamente negro, camina casi contento con su ritmo caribeño y su visera de BK, mientras puteo a Edipo y a Freud pienso -le entro- .
No creo que ahi adentro nadie supere los 25 años, es mas, a los supervisores se les marca la bombachita de goma debajo del uniforme. Vuelvo a desear tener mi mp4, el tuturu tuturu de un grupo de adolescentes sentadas a mi derecha me pone cuasi violenta. Trato de concentrarme en otra cosa, me pongo a acomodar la cartera, pero es imposible salir de ese ruido insoportable que es un grupo de pendejas sobre-excitadas, venian de ver  Casi Angeles en el teatro, quisiera decir que era comprensible, pero no me sale. 
Decidí hacer algo practico por mi salud, tape el café, y me fui silvando bajito, con paso de murga al bajo a tomarme el subte en Alem 

domingo, 15 de agosto de 2010

merendando una tarde de viernes en burguer king

Salí del trabajo (por llamarlo de alguna manera) y mientras esperaba que termine el rush de las 18:30 (no me gusta viajar como ganado) me fui a tomar un café al burguer de corrientes y florida, no esta de mas decir que estaba bastante lleno, cosa que no me importo porque tenia 4 gigas  de música en el mp4 (lo necesario para aislarme)
Miro casi por reflejo el  mostrador de cafetería y como siempre a esa hora lo estaba atendiendo el chico raro, nunca me doy cuenta si tiene un problema de dicción, si es discapacitado, o solamente taradupido. Lo único que me importa es que me rompe las medialunas con las pinzas cuando las agarra. Opto por ir a las cajas principales a pedir mi orden, busco  en mis burguer cheques alguna promo de café, sale tostado napolitano con café doble (:)).
El chico que me atiende es una loca insolente al estilo Liza Minnelli, cejas depiladas, manos prolijas y un millón de pins en su uniforme (en idioma fast food quiere decir que sos eficiente), mientras tomaba mi pedido, se acerca a la caja hamburguesa en mano un paliducho pelado que definitivamente me hacia acordar a Michael Stipes, como pidió la hamburguesa sin jamón pretendía que le pongan extra queso. Mi empleado del mes favorito le dijo que si quería mas queso tenia que pagarlo a parte.
Mi poca paciencia y egocentrismo me impedían a cada segundo mas solidarizarme con el pelado. Tras dos minutos de oírlo discutir con la persona que tenia que servir MI café, lo mire con una sonrisa de oreja a oreja y le dije que era un fast food, que ahí no había comida a la carta y que su queja injustificada demoraba al resto de las personas que estaban esperando ser atendidas. Mi cafetero gay me sonrió en agradecimiento por decir lo que a el le valdría una sanción, junto con mi tostado me lleve de premio dos facturas y el cantante e REM se volvió a su mesa haciendo puchero.
Me fui con mi bandeja al tercer piso, que no solo es el mas lindo sino el menos crowdeado, debido a la obvia apatía de la gente que gusta de la comida chatarra por subir escaleras. cuando me siento y abro la cartera descubro, para mi desgracia, que deje el mp4 cargando en la compu y que el celu se me había quedado sin batería, ¿quien podrá defenderme de escuchar las desagradables y poco interesantes conversaciones ajenas?
¿quien me resguardara de la gente que pregunta boludeces por que están aburridos y te quieren dar charla?
Opte por ocultarme detrás de la palabra; saque el individual de papel de mi bandeja y empece a tomar nota de todo lo que pasaba en esa media hora pre subte.
(sigue en otra entrada, se me hizo largo el asunto)

penetrándolos a mi pequeño mundo

mujer, soltera, treintañera, subempleada de una multinacional, con un titulo de periodista metido en lo mas profundo de  mi transito lento. superada por el aburrimiento empiezo hoy este maldito blog de mi día a día.

hoy estoy particularmente de mal humor... me vino, estoy llena de granos, estoy hinchada al punto que varios conocidos me preguntaron para cuando tenia fecha y para colmo de males ayer en un ataque de embole me corte tan mal el pelo que ni quiero ver a mi peluquero por miedo a que me ahorque  con el cable del secador de pelo.

se me cagaron todos los planes que tenia para hoy, ayer sábado llegue de rotation a eso de la 6 am, después de revisar los mails y el face (no me puedo acostar si hay tareas pendientes o mails sin leer) me saque las botas, el tapado, me metí en la cama sin sacarme la ropa y me tape hasta las orejas, tenia planeado no salir de esa actitud en todo el día; pero a las 5 y media de la tarde me insistieron con que aunque sea tome una taza de te o un vaso de agua, ya salida de la cama el frío activo mi puta vejiga y hubo que hacer pichin, cuando volví a mi cuarto ya tenia frío y prendí la estufa, para ese momento me había despabilado, o sea un domingo perdido.

era tarde para almorzar, temprano para cenar y no tenia ganas de merendar, por primera vez en mucho tiempo mi cuerpo no me exigió si quiera mate. fui a la compu un rato y me puse a limpiar la pared con lavandina. convengamos que no estaría condenada a tan engorrosa tarea si mi señora progenitora no se encargase de contratar idiotas iletrados para ocuparse de las reformas y mantenimiento de la casa, gracias a un albañil imbécil el ala nueva de la casa es un puto criadero de hongos.

ahora estoy semipelotuda, drogada de olor a lavandina y con  los ojos rojos como un jamaiquino el dia de cosecha.